FROLOV es una marca de moda nacida en Ucrania. Fundada en Kiev por el diseñador Ivan Frolov, comenzó como una exploración íntima del cuerpo, la vulnerabilidad y la cercanía, y evolucionó hasta convertirse en una declaración global.
En sus primeros años, FROLOV se enfocó en la lencería como prenda exterior. Las primeras piezas clave fueron corsés, sujetadores, tops transparentes, vestidos decorados con cristales y bordados a mano. No se trataba de provocación para llamar la atención, sino de un estudio: ¿qué pasa cuando lo íntimo se vuelve público?
Los primeros desfiles de FROLOV en Kiev se realizaron como parte de la Semana de la Moda de Ucrania y rápidamente llamaron la atención por su marcado enfoque en el detalle. El escenario era íntimo, permitiendo a los invitados observar de cerca la precisión del trabajo.
Una de las colecciones más destacadas fue “Love hurts”, con siluetas transparentes y adornos en forma de corazón de cristal que luego se convirtieron en un elemento reconocible de la identidad visual de la marca.
El corsé rápidamente se convirtió en el ADN de la marca. No es histórico ni de disfraz, sino moderno, sensual, a veces irónico, a veces dramático. FROLOV lo redefinió como un símbolo de poder en lugar de restricción.
La marca se desarrolló a través de desfiles en Ucrania y se expandió gradualmente mediante plataformas internacionales y estilismo para celebridades. La artesanía manual, el bordado intrincado, los cristales y las siluetas a medida hicieron que FROLOV fuera instantáneamente reconocible.
Después de 2022, la marca ganó un peso simbólico aún mayor. La identidad ucraniana dejó de ser un contexto de fondo para convertirse en una declaración. Las colecciones se volvieron más emocionales, más valientes, con un mensaje claro sobre la libertad y la dignidad.
Un punto de inflexión importante fue la aparición de la marca en escenarios internacionales.
Estas son piezas diseñadas para brillar bajo los focos: prendas que no desaparecen en el escenario sino que amplifican la presencia.
Una línea aparte en el desarrollo de FROLOV es su colección nupcial, donde la marca reinterpreta la ropa tradicional de boda con su propio lenguaje estético. No son las clásicas siluetas de princesa, sino bases estructuradas de corsé, capas transparentes, bordados a mano y detalles de corazones de cristal: una firma reconocible de FROLOV. Los vestidos de novia mantienen la sensualidad sin perder sofisticación e intención, con atención cuidadosa al ajuste, la construcción y la forma en que la tela interactúa con el cuerpo.
La línea nupcial ganó especial atención internacional cuando Jennifer Lopez eligió un vestido de FROLOV para un video musical. Para una marca ucraniana, esto fue un hito global importante, una prueba más de que la maestría en corsetería de Kiev resuena no solo en los grandes escenarios mundiales, sino también en producciones masivas de la cultura pop.
FROLOV creció de una estética casi privada a un nombre global sin perder sensibilidad.
Su base permanece igual: artesanía de alta costura, técnicas de corsetería, trabajo con cristales, fisicalidad y una intensa carga emocional. Es una marca que trata el cuerpo como un lenguaje. Lo que comenzó como una conversación sobre la intimidad se ha convertido en una declaración sobre la libertad.
Una marca ucraniana que empezó con corsés en Kiev ahora habla en los escenarios más grandes del mundo, y esa evolución se siente deliberada, no accidental.