La moda siempre es un juego entre la tradición y la experimentación. Algunas cosas desaparecen tras una temporada, otras sobreviven décadas y siguen siendo relevantes. Los zapatos tabi son de estos últimos. Nacieron en Japón, pero luego llegaron a las pasarelas y calles, convirtiéndose en un símbolo de audacia y artesanía.
En el siglo XX, Martin Margiela vio en los tabi no solo un par de zapatos, sino una oportunidad para revolucionar el juego. Mientras trabajaba como asistente de Jean-Paul Gaultier, sugirió hacer botas con punta partida y tacón redondeado. Gaultier lo descartó - demasiado atrevido, dijo.
Margiela no se rindió. Su socia, Jenny Meirens, presentó el concepto a Rei Kawakubo, y ella encargó un par para sí misma. Primer indicio: los tabi podían existir más allá de la tradición y formar parte del estilo moderno.
1989. Debut de Maison Martin Margiela
La pasarela. Las botas tabi caminan por el escenario, dejando huellas de pintura roja sobre el suelo blanco. Esto no era solo decoración - el rojo simboliza la marca que cada paso deja en la moda y en la historia, un recordatorio de innovación y ruptura de normas.
El concepto del desfile fue radical: Margiela transformó el paso de las modelos en una performance, donde el movimiento se convirtió en parte del diseño. Las huellas rojas destacaban la forma de los tabi y mostraban cómo los zapatos interactúan con el cuerpo y el espacio. No fue solo un desfile de moda - fue una expresión de la filosofía y la visión vanguardista de la marca.
Desde ese momento, los tabi se convirtieron en un código reconocible de Maison Martin Margiela - un símbolo de audacia y creatividad.
Con el tiempo, los tabi evolucionaron: botas de cuero, bailarinas, zapatillas deportivas, incluso pantuflas - todas diferentes formas, todas con un mensaje propio. Incluso entraron en colaboraciones de sneakers, demostrando que los tabi pueden ser contemporáneos en la calle y en la pasarela al mismo tiempo.
Al principio parecían radicales. Ahora - son un clásico. Los tabi ya no son una novedad ni una tendencia pasajera. Existen más allá del tiempo, como un trench coat Burberry, un pequeño vestido negro o unos jeans Levi’s.
Desde los artesanos japoneses hasta las pasarelas y las calles de la ciudad, los tabi han recorrido un largo camino y aún siguen siendo relevantes hoy. Son zapatos para quienes quieren caminar no solo con estilo, sino con carácter e historia.